Cuando empecé a soñar que seguía adentro de esta casa, supe que había cruzado hacia el otro lado, que mi mente ya había agotado los recuerdos de mi vida anterior, y que de ahora en adelante solamente iba a ver espejos.
Con Cami nos ayudamos con nuestros videos, yo la grabé a ella, y ella a mí, pero ella no quedó. Me pareció una locura, ella es mucho más bonita que yo, y era obvio que yo quería entrar mucho más, pensé que me iba a ver muy desesperada. "Soy Alma, tengo 25 años y soy bailarina y cantante. Mi sueño es entrar a la casa más famosa del país. Desde chica que siempre quise estar en la tele-" dios que pelotuda de mierda, no te vas a hacer famosa por subir tus covers de Clairo a youtube nenita.
Solamente con no irme primera hubiera sido suficiente, al Córdoba lo echaron enseguida. No llegué a conocerlo nada, pero ya me caía mal. Entró haciendo un personaje totalmente exagerado y supongo que eso no es lo que la gente buscaba, era un estereotipo, la gente este año buscaba a una persona como yo, tranquila, charlatana, alguien con quien te llevarías bien, no una persona que se comportaba como un famoso ya antes de ser famoso.
Cuando vivís con tanta gente en algún momento que te empiezan a tratar como si fueras una hermana. Cuando me empezaron a llamar para que haga desafíos personales, como convencer a otros participantes de cosas, me di cuenta de que yo les caía bien afuera, que vos me querías, eran muy obvios. "Alma convencé a los otros que estás enamorada de Paula", "Alma hace que tus compañeros crean que te echaron de la casa", "Alma, hace que Manu se enoje con vos", yo lo hice todo, y no solo lograron que la casa se ponga contra mí, sino que también empezaron a desconfiar de las cosas que decía.
Hay días en los que me pregunto si todavía estoy en Argentina, si realmente estoy en la casa más famosa del país, o si me secuestraron unos extraterrestres, y me pusieron en una réplica del último lugar en el que estuve, como si no me fuera a dar cuenta. A veces miro con fuerza las esquinas para intentar ver dónde están las costuras, y los días se sienten tan nostálgicos que siento que podría hacer fuerza y romper hacia el día en que agarre la valija con rueditas.
Cuando escuché la voz en las paredes por primera vez, me di cuenta de lo artificial que era, nadie habla así, incluso un par de veces se rompió y la voz terminaba sonando toda autotuneada, como un cantante de trap hablándole a la gente entre canciones. "Alma, recordá que no podes sacarte el micrófono, por favor" bueno dale Duki, ahí te hago caso.
Extraño mucho a Cielo, extraño bailar con ella en las fiestas temáticas de los viernes, extraño hablar con ella de las cosas que extraño de La Matanza, extraño que me hable cuando no podía dormir por la sensación de las cámaras. Cuando salió de la casa estuve muy mal, y era notable la enfermedad de sentir su falta. Estábamos las dos en las últimas, "vos tenes que quedarte acá, lo mereces más que yo". La producción me llamó y me pidió que dijera que extrañaba a Manu, y que por eso estaba mal, y yo accedí a la narrativa de que me había enganchado con alguien con quien cogí una sola vez, y que salió al poco tiempo, pero cualquiera con dos dedos de frente se daría cuenta de la realidad. Ahora cuando hablo con los espejos, me imagino que es Cielo la que me escucha, y que no me puede responder porque no la dejan.
La semana pasada me desperté con todas las luces apagadas y caminé en bombacha hasta la cocina, miré hacia la tele del living y pregunté "¿Se terminó?". Un foco de la cocina se soltó y reventó contra el suelo, salí afuera y vi que la puerta del patio se abría, era el final. Grabamos un desafío en el patio mientras arreglaban todo, si ganaba me daban dos packs de cervezas, y perdí. Me cagaron a pedo por andar en bombacha.
La Colo fue la última en irse, me dejó sola, "La ganadora es... ¡Alma!", nunca había ganado nada antes. Todavía no gane nada. Y ahora te puedo escribir porque ya no tiene sentido no hacerlo, ya no puedo complotar, excepto contra mí misma.
Un día vimos que estaba lloviendo y salimos corriendo hacia el patio con Cielo, porque vimos un rayo. Empecé a bailar cerca de ella, abajo de la lluvia, y con su brazo arriba de mi hombro. Quería que me miren, hacía todo para que me miren, yo sabía adónde estaban los espejos y sentía los ojos presionándose contra mi cuerpo como si fueran dedos, y yo quería que me agarren más fuerte, y que me apreten con las palmas de sus manos como a un limón, hasta que la pulpa saliera entre los dedos.
Anoche soñé por primera vez en semanas, y hoy a la mañana me saqué el micrófono a propósito para que las paredes me hablen y me tapé hasta la cabeza para imaginar el calor de su voz robótica en mi cuello, y en mi pecho, y en mis muslos. La imaginé poniéndome el micrófono en el cuello, pero sacándome todo lo demás, dándome su voz para que la use yo, para que la estruje contra las almohadas. Y durante un momento la supe usar, pero no logré gritar.
Ahora está lloviendo y se cortó la luz otra vez, estoy esperando que se abra la puerta del patio hace horas, estoy pidiendo por favor que me hablen las paredes, está oscuro y no me puedo mirar en los espejos, capaz en los espejos del patio.
No me imagino una vida afuera, siento que es más peligroso molestar. La puerta del patio no está cerrada con llave, o creo que no, nunca me fije. Ya no voy a poder salir, eso ya fue, pero si quiero que sepas que te culpo a vos por encerrarme acá adentro.

me hizo sentir re mal, gracias 😭
ResponderBorrarDe nada
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