Al inicio del 2022, ya estaba desapareciendo el terror de la pandemia, y yo estaba pensando seriamente en volver con mi ex novia, pero todo todavía estaba en el aire. Nos encontrábamos con ella sentados en un banquito del paseo de la costa, y yo estaba cebando mates. El agua estaba muy caliente, así que pensé "bueno, voy a tomar unos pares y después le doy, para que no se queme" porque esa es la clase de persona que soy, pero el destino me tenía preparada otra cosa. Dos policías se pararon delante de nosotros y nos pidieron los documentos "Nos van a tener que acompañar". Nos llevaron a un edificio en la entrada del paseo, y cuando entramos vemos que el lugar era grande, pero había tan solo 4 personas en recepción y no mucho más. Cuando nos acompañan hacia atrás pude ver un pasillo, muchas puertas abiertas y sin nadie adentro, con más oficinas, con paredes blancas e impolutas, a lo Severance, alumbradas por una luz fría y fuerte. Mientras esperábamos en la oficina d...