Ir al contenido principal

Nocaut.



  El ruido del tren golpeando contra las vías interrumpen su sueño, y le molesta que hayan agregado ese ruido digitalmente. Se saca la boina que se había puesto para taparse los ojos y ve que el tren ya está casi vacío. Un joven tres asientos adelante está jugando a un jueguito de boxeo en su pantalla digital portátil, escucha en su cabeza levemente los golpes y el grito del público virtual emocionado como si estuvieran presenciando un milagro. 

Tiene visiones de un momento en el que fue joven y la gente gritaba "Luis", "Firpo" y "Toro" como si fuera un superhéroe salvando a un bebé de un incendio, o de un robo a mano armada, "Luis arremete contra Micheal Williams, el yanki ya no sabe como esconderse del torero argentino, golpee Luis, golpee como si hubieran insultado a su madre, MIKE CAE DEL RING, EL TORERO LO SACA A PIÑAS DEL RING, 1...2..." el árbitro contó mal esa vez, Michael Williams estuvo fuera del ring durante 15 segundos y el de camisa y corbatín solamente contó hasta 7. "Nene, ¿Le podes bajar la velocidad al jueguito por favor?".

El torero piensa en dormir, pero no sabe bien que hora es por estos lugares. Está oscuro siempre, y las sombras solamente son interrumpidas por cortos destellos de luz de algún cartel de Coca-Cola, una nave yendo hacia la dirección contraria, o de alguna estrella cercana que enfoca de lleno el ferrocarril como si fueran reflectores. "¿Este tren de mierda con olor a lavandina es mi gran escenario?" Dice en voz alta. Un bebé en el fondo expresa su disgusto con un llanto, probablemente porque Luis estaba hablando muy fuerte. 

Ve imágenes de otra pelea, esta vez en el Luna Park, se ve a él mismo mirando hacia el suelo, en donde el tucumano Ramiro Flores, que era más joven que él, estaba sollozando por haberse bancado una paliza del torero y por ya verse derrotado. El ruido del llanto se casaba con el sonido de Alma de 7 años pidiéndole que no se vaya a Japón, agarrando su pantalón de jogging barato con fuerza y diciéndole que Asano Lee lo iba a matar a golpes porque "papá, es un ninja".

"¿Perdone?", le responde Luis a una joven, al escuchar sus palabras. "Que si no tiene un pañuelo descartable, el aire a esta altura me da mucha alergia", el torero saca un pañuelo de tela de su saco marrón viejo y le dice "quédeselo". Cuando mira hacia abajo, ve entre sus piernas un papel viejo y arrugado que debe haberse caído de su bolsillo, cuando lo abre ve que tiene solamente una firma y nada más, "Homer Smith", "¿Y este quien carajo era?", piensa.

Ya ha pasado mucho tiempo en este falso tren, "el bebé del fondo ya debe ser un tipo grande" pensó. Le duele la panza por no tomar mate en todo el día así que se levanta para ir derecho al baño que queda en el fondo del vagón. Cuando entra, el boxeador mira y solamente ve una ventana en la pared, un hombre medio viejo lo está mirando fijamente "¿Qué miras pelotudo?" Lo desafía el torero, el sujeto también le dice algo, pero no puede descifrar el comentario. El hombre mantiene el contacto visual, tiene una barba canosa, el pelo rapado casi al ras, y está encorvado como si llevara todas sus falencias en su espalda. Una cicatriz en el pómulo derecho capta la atención de Luis. "¿Ahh vos también sos boxeador? Vení que te agarro a piñas la concha de tu madre"

Comentarios